La semana pasada un periódico local, no doy nombre porque no merece publicidad gratuita, publicó una nota con el título: “Después de la ola de asaltos – Crecen las quejas por el funcionamiento del Comando Radioeléctrico.” En esa nota criticaba el accionar del Comando Radioeléctrico de la ciudad de Esperanza y en especial realizaba comentarios tendenciosos sobre el tiempo que su jefe estaba en la misma función, demostrando su desinformación sobre el tema.
Es de público conocimiento que las reparticiones públicas tienen problemas de funcionamiento, pero como integrante de la familia no puedo soportar que nos humillen seudo periodistas escondidos detrás de una nota anónima, ni siquiera tienen la hombría de firmarla. Solo los familiares de policías que se desempeñan en funciones similares tienen idea de lo que sufrimos, despedimos a nuestros esposos, padres o hijos sin saber cuando regresan, si es que regresan. La angustia de despertarse a la madrugada sin noticias, esperar el amanecer, sin saber que pasó, no llamar al celular, por si está en un operativo y que el sonido del celular alerte a alguien. Mucho más angustiante que ser esposa debe ser el hecho de ser madre.
Pero de algo estoy segura, los hijos de los integrantes de Comando Radioeléctrico de Esperanza Base Alejandro Combín, tienen que estar orgullosos de sus padres. Deben desoír los comentarios maliciosos que realizan algunos seres innombrables. Pueden circular por la calle con la frente en alto, sus padres son seres íntegros y capaces de arriesgar su vida por el prójimo. El Comando lleva el nombre de un HÉROE fallecido en cumplimiento del deber y cada uno de sus integrantes sigue salvando vidas, el año pasado junto a los enfermeros y médicos salvando la vida del niño Miguel Ángel, ayer la de un joven de la ciudad y continuaran haciéndolo como hace años lo hacen, y ahora más que nunca, tienen la responsabilidad de dejar bien a su compañero que los guía desde el cielo, no pueden fallarle.
Moraleja: el Comando Radioeléctrico de Esperanza tiene varios botones buenos, puede haber alguna falla, es lógico, son seres humanos, sufren por no poder estar en un cumpleaños, trabajan los días del amigo, del padre, de la madre, Navidad, Año Nuevo, etc. Sacrifican a su familia por el bien de la comunidad y sin esperar nada a cambio, solo por su retribución mensual. Pero NO MERECEN la crítica de seudo periodistas que no firman sus notas. Para el que tenga una queja o denuncia está en todo su derecho de realizarla y para ello pueden ir a la comisaría, a judiciales o al mismo poder judicial. Doy por descontado que si no realizan dichas denuncias, es porque no tienen nada que denunciar.



El 23 de enero de 2009 será un día que ninguno de tus compañeros del Comando Radioeléctrico de la Ciudad de Esperanza podrá olvidar. Saliste como lo hacían normalmente a proteger a la ciudadanía, por un magro sueldo con un irrisorio ítem que dice riesgo profesional el cual no supera las dos cifras. Diste tu vida por cumplir con el deber.
Aclaración: la familia no quizo recibir la medalla 







